Evita ingreso a prisión por alcoholemia y negarse a soplar

Evita ingreso a prisión por alcoholemia y negarse a soplar

Evita ingreso a prisión por alcoholemia y negarse a soplar

Poca gente es consciente de lo que supone el hecho de negarse a soplar en un control de alcoholemia: “El conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se negare a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas a que se refieren los artículos anteriores, será castigado con la penas de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.”
Ver delito en el Código penal.

Tal como se puede ver en el artículo, las penas que se contemplan para este delito no son alternativas sino que son acumulativas. Me explicaré mejor: cometer este delito conlleva pena de cárcel y además retirada del carnet de conducir.

Por el contrario, el hecho de soplar el alcoholímetro y dar positivo conlleva lo siguiente:

“será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años […] el que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas.”
Ver delito en el Código Penal.

ANÁLISIS EN PROFUNDIDAD

Nos encontramos con que la pena de cárcel es de tipo alternativo, lo cual supondría que por el hecho de haber bebido y ser parado en un control de alcoholemia, la prisión podría dejar de ser una opción y podríamos quedarnos únicamente con una multa y una retirada del carnet.

Con todo lo cual, nos preguntamos ¿Es mejor soplar en un control de alcoholemia? ROTUNDAMENTE SÍ. Sobretodo si tenemos antecedentes penales.

Si bien es cierto que la pena de prisión prevista para el delito de negarse a soplar no llega a los 2 años de cárcel, tenemos que tener en cuenta que a veces este delito puede haber sucedido en consonancia con una desobediencia a la autoridad, la cual conlleva también una pena de prisión y por lo tanto se puede acumular llegando a superar los 2 años y un día y por lo tanto, conllevando el ingreso a prisión directo.

El primer paso para combatir un caso tan flagrante era analizar el expediente de forma minuciosa. En este caso no había ninguna nulidad en el procedimiento ni se pudo rebatir la declaración de los agentes de tráfico porque tienen presunción de veracidad. Además no había ningún testigo más que mi cliente. Es decir, que las posibilidades de conseguir una absolución eran inexistentes.

LA ACUSACIÓN DEL MINISTERIO FISCAL:

Por lo tanto la única opción era la negociación con el fiscal. El Ministerio Fiscal formulaba la siguiente acusación:

2 años y 4 meses de prisión (lo cual conllevaba entrada directa a prisión)
4 años sin carnet de conducir
dos multas de 5.400€ y 720€ = 6120 €
indemnización por lesiones a agente de policía 1.130€.

EL RESULTADO FINAL:

Tras una dura negociación argumentando mi vía de defensa conseguí para mi cliente:

1 año de prisión (suspendida con la condición de no delinquir en dos años)
2 años sin carnet + 1080€ de multa
Indemnización al agente 630€

Siempre luchamos para evitar que se trunque la vida de nuestros clientes.

Actualmente ya han pasado dos años y le han devuelto el carnet de conducir. Además hemos cancelado los antecedentes penales de mi cliente.

Puedes encontrar más información sobre Derecho Penal y Urgencias en este enlace. También puedes leer más casos de éxito aquí.

 

 

 

 

 

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Publicado el

12 junio, 2018

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