Mediación. No encuentro solución a mis problemas pero no quiero denunciar.

Los juzgados están llenos de expedientes por conflictos entre personas físicas y jurídicas. Deudas, agresiones verbales y físicas, amenazas, daños en propiedades, robos, y un largo etcétera. La única solución posible parece ser poner una denuncia, querella o demanda y fin del problema. Ese escrito llega a un juez, una persona ajena a nuestras vidas y que no ha estado en el lugar de lo sucedido sino que únicamente se basa en las pruebas que hemos podido traer. Eso quiere decir que, en la mayoría de las ocasiones, dicho sea con todos los respetos y basándome en mi experiencia profesional como abogada, no tiene posibilidad de basar su sentencia en la verdad. Además, después de dictarse sentencia, ¿Qué sucede? Alguien cumple condena. Y después, ¿Qué? ¿El problema queda solventado? ¿Y si lo ocurrido no es tan grave como para que conlleve ninguna condena? El conflicto perdurará por los siglos de los siglos sin que nadie ponga solución. Los tribunales solo habrán servido para castigar, no para solucionar.

Por lo tanto podemos sacar DOS CONCLUSIONES. 1- Algunos conflictos son tan leves que no conllevan gran castigo. 2- Al juzgado no le importa solucionar tu vida ni lo que suceda cuando salgas por la puerta, si quieres volver a denunciar y seguir gastando tiempo y dinero, ahí están.

Cuando cursé mis estudios en Mediación, me explicaban que en los países anglosajones la gente utiliza mucho los procesos de MEDIACIÓN porque ellos consideran absurdo que una tercera persona tenga que decidir cómo se tiene que resolver su conflicto, su vida, su problema. Prefieren contratar un mediador que en lugar de decidir les guie hacia nuevas dinámicas de comunicación y convivencia social, vecinal, conyugal, etcétera, para evitar volver a tener enfrentamientos. Ellos tienen un carácter menos “latino”, quizás ahí reside la explicación. Aquí nos encanta decir: “te va a caer una denuncia que vas a flipar”

Mediador en Barcelona

¿Cómo trabajo?

Mi inquietud por la Mediación apareció mientras estudiaba Derecho y al terminar cursé un Máster de especialización en Mediación y a partir de ahí entré a formar parte del Centre de Mediació en Dret Privat de Catalunya. Sentía que muchos procedimientos no tenían solución en los juzgados y necesitaban de un espacio personalizado con una tercera persona que profundizase en el porqué de tantas denuncias y tantos conflictos.

El espacio está compuesto por lugar neutral en el cual se sitúa una mesa redonda y un mediador. Las partes pueden ser dos, tres o más. Todas las que compongan el conflicto.

No se trata de un proceso largo y tedioso. Se intenta que todo se solucione de una forma sencilla pero efectiva.

Sesión Informativa

La primera sesión informativa puede hacerse conjunta o separada con cada una de las partes, todo depende del tipo de conflicto. La mediación es voluntaria y la responsabilidad de querer encontrar una solución es de los intervinientes.

Sesiones posteriores

Posteriormente van surgiendo las sesiones posteriores. Algunas conjuntas y otras individuales, todo de forma personalizada dependiendo de las necesidades del proceso y de las partes. Mi función como mediadora es conducir a las partes hacia una solución y asegurarme en todo momento de que esa solución que están encontrando es la que verdaderamente va a servir para erradicar el problema. Mi método son las diversas herramientas que he ido aprendiendo en mi experiencia académica y profesional, una de ellas es la Programación Neurolingüística, la cual trabaja la comunicación entre personas y comunidades de personas y resulta esencial para la resolución de conflictos.

Si te interesa la mediación llama al 669054161

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